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Writting something

Jens Hansen · 2025-08-12 15:50
>fue en abril del setentaiocho vuelo del Concorde París-RioDeJanerio –¿de yaneiro?– La revista de la guía televisiva estaba llena de bazofia al igual que de bazofia estaba lleno todo el torso de aquél monstruo aviacional de acero y un par de rieles de aterrizaje para no estamparnos contra el suelo brasileño que en aquellas fechas no sería como el abril de arriba sino algo más como el invierno o el otoño con el frío que se viene como pasan las azafatas de apretada falda por el pasillito estrecho de aquél aguilucho malparado del cielo malparido el destino mio en tierras de protuberancias nuevas – el novobulto de las guitarras despuadas a dedo puro rasgadas por gente de sombrero y puro, se notaban cantares en las pieles acongojadas del brokerío que se olía en los hombricos de maleta y americana rubios de barbas ligeramente recortadas o afeitados al rasopiel enrojecidos como langosta de doble pinza abrasadora ¿cómo – decía el señor Pascual pascalmente apostando sobre su wisqui algo que no podría pagar sino era con su alma que no era otra cosa que la tercera pinta rubia como con cimbrelino pilar que apretaba su papada encorsetada por la soga del comercio CÓMO que cómo Pascual gritaba que cómo era posible que un fascista se le sentara al lado suyo que cómo era posible que siesqueeraimposible que ocurriera – que los mataron hace treintaitres años un cristo dijo pascual un cristo de distancia y me venia profiriando paroles en alemán extraño –pascal señor cálmese que los pardos y los negros y los chinos ya no están aquí que solo hay blanco y europeo que además vamos a tierra como criolla quien le dice usted que allí no haya partículas hitléricas que las haya soplado el viento de la revolución chica de la que se cuece en la mollera tanto como entre los dedos en tren de los dedos de la mano –; quién le dice a usted pascual que de sus torres de vidrio y hierro no haya postales de un auschwitz plañidero poeticamente cohabitado por usté un fascista y su reló que marca las manillas velozmente movido por el porvenir, Anhelo de ser piel roja mascullaba yo entre dientes bruxiando el anhelo de ser piel roja entre sitting bull y rotten ox lluvia que cae contra las ventanas cerradas del concorde presurizado. El petulante actorzuelo de mi diestra blandía entre sus dedos un petulantísimo libro de jorge luis borges, una suerte de alef retraducido y reinterpretado por algún francés angloargentinista de corte caballeresca y afrutada, el texto del traductor referia a personajes inmemoriables de la intrahistoria argenta ficcionada en calles de ciudades superfluas e indistinguidas del imaginario simbólico de un borges desborgeado de luis y de jorge, una suertecilla de palimpsesto de referencias anonadas y desenfadas que bailaban entre el latín espaguitizado y la macarroneria de un griego balbuceado como con la pretensiones de no querer ser descubierto como demasiado lícito ni estudioso a la siniestra una mujer con otro libro de no otrora persona a saberse quién delante mio otro libro la luces del techo parpadeaban y mientras parpadeaban los ojos se me asían hacia dentro como si las cortinas se desplegasen coordinando sístole y diastole a tal compás que cuando se apagaban abría y cuando se encendían cerraba dejándome la memoria de aquél avión como negra y muy oscura pasando horrible terror y miedo las 4 horas de viaje ultrasónico – no sé quién fuera quién hablara del piloto como símbolo no sé cuál de no sé qué tiempo con su traje y su casco pilotando aviones del combate entre los cielos ceniceos de la guerra pero quien fuera sería un tremendo merluzo en no caer en la consideración de ser un pasajero en una bicicleta o de ser un perro o de ser un perro en una bicicleta de ser otra cosa que no lo que se es sino serlo dos tres cuatro o todas las veces como el salmón que salmonea río arriba esperando ser salmón a pasar la corriente y seguir hacia delante contra del mar del rio su fin que no es otra cosa que la muerte es el salmón un ictus von aión en la ciudad de Novogrado entre algún río de no sé donde en sudamérica crearon una cuenca endorreica que abrazaba parte de la patagonia en las estepas y ayudada de los montes urales chilenos se construyó una civilización de guerreros frescos y gallardos que acabaron por no ser nunca más conquistados por nadie mas – el concorde no aterrizó nunca -¿no era la concordia posible?- la guerra se cernía entre potencias de estados rellenos de del fresco fruto de la inconsistencia renal el mero flujo renal de la paideía de las primerísimas univeridalidades existentes de la gran veija europa tan recorrida de ríos como de hombres inpreparados – Pascal apuntaba con el dedo al fascista de su compañero de viaje que lo iba a vender el MI6 o a la quien sea del gobierno que tocara que no era aceptable nada de lo que se decía ni se decía nada de lo que se aceptaba que si algo era lo que había que decir era lo aceptable [...]